Para algunos analistas los resultados de las últimas encuestas que se publicaron respecto a la aprobación de la gestión presidencial favorecen a Felipe Calderón. Para otros lo desfavorecen. En el primer caso se encuentra Jorge Buendía, quien considera que las evaluaciones de Consulta Mitofsky (53%), Reforma (57%) y de Buendía y Laredo (56%) son relativamente altas. Es decir, él ve un “vaso medio lleno” a pesar de las graves problemáticas que enfrenta el país, sobre todo en lo referente a su desempeño económico.
En contraste, los sabios de Consulta Mitofsky concluyen que el golpe a los bolsillos de los ciudadanos, por la crisis económica que atraviesa México, le pasó factura a la administración del segundo tata mandón panista en Los Pinos, ya que 44% de los ciudadanos reprueba su mandato. Eso es ver el vaso medio vacío.
Tomando posición al respecto, y a pesar del respeto intelectual que le tengo a Jorge, me sumo al criterio de Mitofsky, al tomar en cuenta que por cuarto trimestre consecutivo bajó el porcentaje de mexicanos que están de acuerdo con la forma de gobernar de Calderón, quien ha acumulado una caída de 12, 13 o 14 puntos porcentuales en un año, dependiendo de la empresa que haya realizado la encuesta.
“No es aventurado afirmar que el deterioro en la aprobación ciudadana está ligada directamente a la crisis económica que durante todo 2009 sufrió el país y que en éste trimestre aterrizó en los hogares con desempleo, incremento de precios y nuevos impuestos, condiciones con las que es impensable subir niveles de aprobación”, señaló Consulta Mitofsky.
La firma de sondeos de opinión pública reveló que en el último trimestre estudiado siete de cada diez mexicanos consideran que el principal problema del país es económico. Uno de cada cuatro ponderan más a la seguridad.
Pero en las encuestas siempre surgen sorpresas. Por ejemplo, en la de Buendía y Laredo, alrededor del 50% de los priístas aprobaron la gestión del presidente, a pesar de que es el grupo político más crítico de la situación económica del país (76% suponen que ha empeorado).
Lo afirmado resulta paradójico, porque si a pesar de la crisis Calderón no se ha ahogado en el vaso de las encuestas es gracias al electorado tricolor. “Aunque usted no lo crea”.
Vaso medio lleno. Vaso medio vacío





