Patricia Vázquez

Cena de gala con Sarkozy y Karla Bruni

Por Patricia Vázquez
Impresion Publicado el 10 de marzo 2009

Según nota periodística aparecida la semana pasada  en los diarios nacionales y algunos de provincia, Felipe Calderón en una gira reciente por Baja California, reconoció la calidad de los vinos de la región  y se comprometió a promocionar sus cualidades en las comidas que se sirven en Los Pinos.

Sin embargo,  nada prometió con respecto a una reducción en los impuestos que tornan  poco competitivos a los excelentes vinos mexicanos en su propio territorio.  Contrariamente,  se limitó a señalar que "la recaudación de vinos y licores proporciona  a México, alrededor de 5 mil millones de pesos (cerca de 700 millones de dólares) y ahora es importante cuidar la salud de las finanzas públicas”.    

El vino mexicano es de una calidad de excelencia, que puede competir en igualdad  de condiciones, sobre todo las fiscales, con los mejores vinos del mundo.  Nuestra producción   se realiza en Baja California principalmente, como hemos comentado en otros artículos, y también en zonas tan distantes como Querétaro y Coahuila (en este Estado se encuentra Casa Madero, la más antigua bodega de América).   La producción se encuentra atomizada entre pequeñas productoras tipo boutique que han logrado  --gracias a un gran trabajo de enólogos locales--  la creación de vinos con características muy especiales que destacan un gusto particular y elegante. 

La producción de vino local está castigada por los altos impuestos en producción y distribución y un muy alto costo primario debido a la escasez de agua.  Esto y una total ausencia de promoción en el orden nacional, hizo que el mercado mexicano estuviera hasta ahora, en manos de los vinos importados.

Algo tenemos que hacer como país para desarrollar esta industria, y esos esfuerzos pueden darse desde la mesa presidencial, donde se ensalce el vino mexicano como algo que nos puede hacer sentir orgullosos de nuestro origen y de nuestra historia.  No aguanto  las ganas de leer mañana martes,  la reseña de los comentaristas  de la prensa  y la televisión nacional (¿harán tal reseña?), respecto a qué vinos  se sirvieron, en la cena de gala que Felipe Calderón y Margarita Zavala ofrecen a Nicolás Sarkozy y Karla Bruni, en Palacio Nacional.  ¿Serán Vinos  mexicanos solamente? o  ¿se servirán vinos de los dos países?

Tal vez se sirva un vino blanco mexicano, quizás para el plato de entrada, un “Casa Grande Reserva Especial Chardonnay”  de Casa Madero, elaborado con  uvas varietales de origen francés, y con nombre de mártir de la patria, por el apellido bien arraigado de nuestro prócer  revolucionario: Francisco I. Madero; y qué decir de un vino tinto mexicano como el “Único” de Santo Tomás, para el platillo principal, o tal vez un “Vino de Piedra”, de Casa de Piedra, del afamado enólogo Hugo D’Acosta .  No sé, ya lo averiguaremos, pero esos vinos son lo que yo serviría, si en mí estuviera decidirlo. 

Pero para corresponder con la cortesía  y la reciprocidad y atender los cánones de la diplomacia, que tal si nuestro  Presidente se anima y ordena se sirva con el postre, que pudiera ser, nieve de leche quemada o quesos franceses,  un “Champagne Don Perignon”,  o un “Chateau D’Yquem”, ambos estandartes y orgullo de Francia.   Hagan sus apuestas y mándenme sus comentarios.    ¡Salud!

El contenido y la ortografía de este articulo es responsabilidad del autor.
comparte este artículo:

Mostrar todos los artículos

Si eres nuevo por aquí, te recomendamos suscribirte al canal RSS de Expresión Hispana a través de un lector de Feeds.
También puedes recibir los artículos en tu correo electrónico, ingresando tu e-mail en este sencillo Formulario

Comentarios

Checo:marzo 11, 2009 01:46 p.m.
Muy bien Paty, por instantes sentimos que estabamos en la misma mesa presidencial de la cena de gala junto a distinguidisimas e interesantes personalidades, y aunque me regañe Lore ( auchhhhh¡¡¡¡ ), tambien junto a alguna otra personalidad de singular belleza, o igualmente nos imaginamos ser el somelier encargado de seleccionar los vinos y servirlos, esperando captar esos momentos tan especiales en que los amantes del vino lo degustan. Felicidades por tu articulo. Checo
Patricia Vázquez:marzo 11, 2009 12:23 p.m.
Por supuesto que sé quién es VDC, pero definitivamente no puedo revelar su identidad (me mata!!), lo que sí puedo decir, es que me consta que esa persona ha estado sentada en la mesa presidencial.
Renata Chapa:marzo 11, 2009 09:56 a.m.
Mi querida Paty: El tino del título de tu entrega llamó de inmediato mi atención. Aplaudo tu idea y, como siempre, tu creatividad. Además, me tomo un atrevimiento similar al de mi no menos estimado Federico Ramos: daré mi opinión sobre Nico Sarkosy. Evidentemente, su galanura no es equivalete a la que irradia su pareja, pero eso en nada importa cuando él es capaz de mandarle un beso a su amada desde la mismísima cueva de lobos (cámara de senadores) sin un átomo de vergüenza. No sólo por lo declarado frente a ese grupo de "líderes sociales", sino por el atrevimiento digno de filme francés, Nicolás es un caballero. Yo con un Sarkosy de semejantes agallas románticas sí que me tomaba más de dos copas en su honor. ¡Galanazo total!
Espiridión González:marzo 11, 2009 09:26 a.m.
¿Tu has de saber quien es VDC? Que nos digan quien es, para saber la fuente de sus aseveraciones respecto a lo que se sirve en la mesa presidencial.
Lorena Noriega:marzo 10, 2009 11:52 p.m.
Creo que la hospitalidad mexicana difícilmente podria ser superada por algún país europeo o asiático. Tenemos magia en eso. Somos los más cálidos y generosos anfitriones. Con esa misma abundancia facilitamos el camino de la inversión extranjera, y qué bueno. 0jalá que pudiéramos reflejar la misma magnificencia en el trato hacia nuestros empresarios en el momento de promover la produccion competitiva, de establecer políticas tributarias razonables o de estimular la exportación de productos de calidad, como nuestros vinos.
Alfonso de la Torre:marzo 10, 2009 07:08 p.m.
Paty, unas preguntotas, no sé si ya lo mencionaste en otro artículo, pero aquí van: ¿qué capacidad de producción de vino tiene México actualmente?, comparando con países campeones, y ¿cuánto crees que podría incrementarse en caso de que los productores tuvieran el apoyo necesario del gobierno y en las condiciones óptimas? Con la última pregunta, me refiero más a si podríamos alcanzar a algunos países que ya son grandes productores, que son campeones, pues.
VDC:marzo 10, 2009 05:12 p.m.
Sé por fuentes muy cercanas y fidedignas que todas las comidas que ofrece el Presidente Felipe Calderón en los Pinos, las acompaña con vinos mexicanos. En específico la persona que me lo comentó dice que le tocó que ofreció Monte Xanic. No se si sea el vino consentido o hayan escogido ese para un mejor maridaje con los alimentos de esa ocasión.
federico ramos:marzo 10, 2009 12:35 p.m.
¡Órale! con este artículo sí que me apantalló. Sin embargo, voy cayendo poco a poco en la desilución, puesto que revisando los periodicos locales o de la ciudad de México, no veo las notas periodisticas que puedieron haber dado cuenta de la cena presidencial, en esta parte tan importante como pudo haber sido los Vinos, pero...lo que pasó es que la presencia de Karla Bruni, con su belleza, personalidad radiante y coquetería constante con las cámaras, y porqué no, hasta con los comensales, a quienes me imagino no conocia, opacaron todo: a los propios presidentes, que no tiene nada que hacer al lado de ella, salvandose solo nuestra primera dama de la nación, por su sencillez y bonhomía, además de mostrarse siempre cálida, sonriente y hasta paciente, frente al constante manoteo de Karla en su romance con las masas del desfile, como si fuera pasarela de Yves-Saint Lauren. Pero, como en los buenos Vinos, no todo lo que brilla es oro, y ahí, en ese terreno habría que poner la calidad de las personas frente al escrutinio de la gente. Yo voto por Felípe y por Margarita.Son como los Vinos mexicanos que usted reseña: hay calidad y personalidad, hay sencillez y prestancia, aunque no brillen tanto como el mandatario galo y su exuberante esposa. A veces, nos vamos con la finta respecto a las personas, y entonces, como en los vinos, escojemos uno por lo llamativo de su etiqueta y resulta que no es de tanta calidad como esperabamos. ¡Probemos los Vinos mexicanos!
Amalia Canseco:marzo 10, 2009 11:38 a.m.
Totalmente de acuerdo contigo, hay que hacer algo para desarrollar nuestra industria vitivinícola y si bien podemos disfrutar de vinos extranjeros deberíamos de consumir primordialmente vinos nacionales para ir elevando su calidad y difundiendo sus marcas. Un abrazo
saphira:marzo 10, 2009 10:14 a.m.
Como siempre, aplaudo tus articulos y los disfruto muchisimo, en verdad deseo se haga algo por la promocion internacional de nuestros vinos.